Todos los detalles sobre la cesárea

Una cesárea es una intervención quirúrgica realizada durante un parto bien con complicaciones graves o bien en un caso de violencia obstétrica. La cesárea, una de las mayores preocupaciones para los padres primerizos, consiste en una incisión en el abdomen (llamada la parotomía) hasta el útero de la madre para extraer allí rápidamente y fácilmente uno o más fetos. Una cesárea es una cirugía mayor, con todos los riesgos y eventos que ello conlleva. El postparto es más difícil y doloroso después de una cesárea que de un parto natural.

No se debe confundir con la episiotomía, que es una incisión en el perineo.

 

Etimología de la cesárea

Probablemente deriva del verbo latino caedere, «cortar» hacer una cisura. Posiblemente podría ser del nombre de Julio César, que según algunos fue parido de esta manera. La ley romana prescribía que el procedimiento se hiciera en una mujer moribunda para salvar al bebé y la ley se llamó lex caesarea, siendo quizá este término el origen del nombre. Muy probablemente es una combinación de las tres etimologías.

 

Descripción de la cesárea

La cesárea es un corte profundo que se hace por encima de la pelvis, durante el parto, para poder coger rápidamente el nonato directamente con las manos. Antiguamente la sección se cortaba verticalmente, del ombligo hasta el pubis, pero actualmente se tiende a aprovechar el pliego dérmico horizontal en la “marca del bikini”.

La cesárea obliga a la aplicación de anestesia a la madre durante el parto de su hijo. Generalmente la madre recibe anestesia regional (espinal) o epidural. Actualmente es rara la anestesia general, que no permitía que la madre estuviera despierta durante el parto y además sedaba al bebé. Si quieres profundizar más puedes ver todos los detalles de la cesárea programada: http://www.elblogdetubebe.com/cesarea-programada-preparate-para-el-gran-dia/ 

Antes la cicatriz podía estar cosida con grapas, pero hoy se considera una mejor opción un hilo de sutura especial que no es necesario quitar los puntos, ya que se absorben solos, porque se considera menos agresivo para la madre.

Las horas posteriores a una cesárea las madres suelen pedir analgésicos para soportar mejor el extremo dolor y habitualmente no pueden incorporarse el primer día. Unas dos semanas después, tiempo mínimo en que tardan los tejidos a cicatrizar, las madres así intervenidas necesitan métodos analgésicos (medicación, aplicación de frío o de calor sobre la herida, etc.), una correcta higiene (lavado y sobre todo secado) de la cicatriz para evitar infecciones y algunas mujeres optan por la aplicación de cremas hidratantes. A menudo el roce con la ropa es molesto o doloroso, así como los movimientos que estiren la piel abdominal, lo que hace más cansada y dificultosa el cuidado del nonato. La recuperación total de la movilidad perdida debido a la intervención dura varias semanas.

Laura Martínez

Soy madre y bloguera. En este blog publicamos artículos sobre niños, bebés, maternidad y muchas cosas más. ¿Nos sigues?

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