Cómo saber si tu hijo sufre acoso escolar

Cómo saber si tu hijo sufre acoso escolar

Que nuestros hijos comiencen el colegio es un motivo de alegría, ya que van a retomar una rutina beneficiosa para ellos en todos los aspectos. Los más importantes: cultural y social.

El hecho de que pasen tiempo con otros niños les sirve para aprender a socializar, adquirir valores como compartir o la tolerancia. Sin embargo, a veces, pueden encontrarse ante situaciones complicadas que les lleven al límite. Por ejemplo, que alguno de sus compañeros de clase les esté molestando de manera habitual y dañina.

Cada vez son más los casos que se conocen de acoso escolar. Y, aunque la sociedad parece estar concienciada de la existencia de este problema y de la necesidad de combatirlo, todavía existe y está lejos de ser erradicado. Se trata, además, de algo que puede dejar secuelas en la personalidad de la víctima, por lo que es muy importante que prestes especial atención a los cambios que pueda presentar tu pequeño.

¿Tengo que empezar a preocuparme?

A continuación, te daremos una serie de síntomas que pueden estar indicando que alguien está acosando a tu hijo:

-No quiere ir al colegio: Muestra desgana o ansiedad cuando llega la hora, o bien, se inventa excusas como que, de repente, empieza a dolerle mucho una parte del cuerpo.

-Ha perdido material escolar como bolígrafos, estuches o alguna prenda de ropa. Obviamente, es posible que haya perdido algo; sin embargo, no está de más que intentes descubrir cómo, o que empieces a sospechar en cuanto esto se repita o se combine con otros síntomas.

-No quiere salir a jugar con sus amigos.

-Decaen sus ánimos y le apetece menos hablar.

-Señales físicas: si el bullying llega al terreno físico, lo podrás descubrir con relativa facilidad a causa de marcas o moratones.

Según los psicólogos, la mayoría de los casos de bullying se dan en torno a los 10 años, entre 5º y 6º de primaria. Sin embargo, esto no significa que no ocurran en otras franjas de edad, superiores o inferiores. Por eso, debemos permanecer alerta y mostrarnos comprensivos con el pequeño, de manera que sea capaz de confiar y nosotros y podamos, así, evitarle llevar esta pesada carga sobre los hombros y buscar una solución inmediata.

Laura Martínez

Soy madre y bloguera. En este blog publicamos artículos sobre niños, bebés, maternidad y muchas cosas más. ¿Nos sigues?

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